Ebrovisión 2012

On septiembre 7, 2012 by Fernan Arribas

¿A que no sabéis dónde he vuelto hoy? Bueno vale, no ha sido hoy lo que se dice hoy, fue el pasado jueves. Un año más, Ebrovisión acudió a su cita con Miranda, ésta vez con un adelanto en las fechas…lo cual no fue obstáculo para que pasáramos el mismo frío por la noche al que estamos acostumbrados los ebrovisivos locales y forasteros cada año en el multifuncional.

Una vez más la asociación Rafael Izquierdo, que cuida con mimo cada detalle y cada parte de Ebrovisión, nos dio todas las facilidades del mundo para estar presentes en el festival, cosa que agradecemos de forma sincera como siempre.

La cosa arrancaba como es habitual el jueves, tal y como podíamos comprobar en la aplicación que la gente de la organización había preparado para poder seguir minuto a minuto la actividad de Ebrovisión desde el móvil. El problema es que era demasiado para mi teléfono, así que una hoja de papel con todas las actividades fue mi fiel compañera durante los tres días…podéis imaginar cómo acabó la pobre.

Yani Como

Yani Como abrió la gran caja de música que es éste festival. Siempre es complicado abrir un día inaugural, cuando la gente aun está llegando y tomando contacto con la fábrica de tornillos, pero pudimos disfrutar con los temas de la primera banda mientras la gente iba llegando al recinto, dando el pistoletazo de salida que esperábamos hacía casi un año.

Chinese Christmas cards

Chinese Christmas cards fue el siguiente grupo en subir al escenario, poniendo un puntito más de ritmo previo a los sonidos más reposados de Nudozurdo, que dieron paso al show/concierto/espectáculo de Ellos y su batería invisible, que tomaron y pusieron patas arriba la fábrica con sus temas y sus vídeos de acompañamiento, consiguiendo poner un gran punto y seguido para el traslado al Orosco donde esperaba Buffet Libre para, ya definitivamente, cerrar la jornada inaugural a la espera del grueso del festival a partir del viernes.

A kal y kantoEl día arrancaba prontito, porque ésta vez el grupo Mirandés que participaba en el festival era a Kal Y Kanto, que tuvo sitio reservado en el Red Bull Tour Bus (cómo mola ese chisme caramba) a hora del marianito para empezar con ganas desde bien pronto aun siendo día laborable. El mismo escenario fue el lugar en que pudimos escuchar, ya por la tarde, a Templeton para, una vez terminado su concierto, buscar cuanto antes la parada del bus que cada año puntualmente nos acerca a Bayas casi sin esperas (bajar ya es otra cosa porque vamos todos a la vez)

Pegasvs estrenaba éste año el escenario principal para que fuéramos abriendo boca, porque nos esperaba una noche intensa. Tras ellos llegó el turno de El inquilino comunista, mi descubrimiento de éste año ya que les había escuchado muy poquito, y con el que he debido acertar porque mi amiga Marta, autora de algunas de las fotos supermolonas de nuestra galería del final (junto con María y éste que escribe) y que siempre me riñe porque me guste Supersubmarina, me dijo que ésta vez había elegido bien (no dejéis de leer las crónicas de Marta en www.underscore.es). Terminaron su concierto con un tema de la banda sonora de Salto al Vacío ( gracias Cris 😉 ) y cedieron el escenario para el conciertazo que Nita y Ale, Fuel Fandango, nos regalaron sobre las tablas del multifuncional. Ritmo, una voz espectacular y una puesta en escena colorista sacaron los primeros saltos a los presentes y encendieron la chispa que siempre es necesaria para que el resto de la noche vaya sobre ruedas. Tenía muchas ganas de ver a éste grupo en directo, e hicieron honor a su buena fama sobre el escenario. Corizonas tomaron el relevo para mantener el ánimo alto, y no defraudaron a todos los que esperaban sus ritmos clásicos que son capaces de enganchar a cualquiera.

Pasada la una de la madrugada llegó el momento de nuestro baile del viernes o, lo que es lo mismo, el turno de Sidonie sobre el escenario. Creo que no había nadie en todo el pabellón que no supiera gran parte de las letras de sus canciones y que no disfrutara de un concierto que, como no podía ser menos, se hizo corto ya que son muchos temas los que se quedan en el tintero cuando el tiempo es ajustado. No quiero dejar de lado el detalle de que Marc hizo un par de temas enfundado en la bandera del Mirandés…tal vez eso nos dio suerte para lo que ocurrió el sábado en Chapín, quién sabe. De todos modos, si para la próxima mejoramos un poco el sonido…mucho mejor.
El punto final fue misión de los suecos The sound of arrows que fueron los encargados de bajar, temporalmente, el telón del escenario principal, dando paso al fin de fiesta para los más valientes en la sala Orosco.

Tanta actividad nocturna, hizo que los actos del sábado empezaran un poquito más tarde de lo esperado para nosotros y Ebropeque tuvo que quedar…pues eso, para los peques acompañados musicalmente por Feten Feten.

Pasear por las calles de Miranda durante Ebrovisión da gusto, se respira festival, hay música por todas partes y se ve ambiente por los bares y sus terrazas. Nosotros hicimos un alto antes de ir a la Fábrica de tornillos para escuchar un poco más de música en directo con Sky between leaves, y dar buena cuenta de un par de cubos de cerveza…que no se van a beber solos.
Tras el arranque, llegaba el momento de acudir a los conciertos del “aperitivo” con Tigercats, seguidos por Silvia Superstar y los fabulosos, con la ex vocalista de Killer Barbies a la cabeza y con un repertorio de rock clásico y swing que llenaron el hueco mañanero. Una de las versiones que formó parte de su actuación fue el “Diamonds are a girl’s best friend” de Marilyn Monroe, pero nuestra mejor amiga en ese momento era la paella que nos esperaba en la Plaza de España para la comida popular.

 

Con las energías renovadas, era de nuevo el momento para el bus de Red Bull, sobre el que The Brandy Hips hacían sonar sus primeros acordes. Tras ellos, los Niño burbuja no dejaron decaer el ánimo y, terminada su actuación aprovechando el buen ambiente por toda la zona, grabaron algunas tomas de la fiesta que por allí había montada para lo que puede ser su próximo video clip. Éstas actuaciones fueron intercaladas con el tremendo fiestón que había montado en el pub Tragos con DJ Brummel como encargado de la selección musical, teniéndonos en continuo movimiento con una enorme sesión que congregó en la terraza y el interior del bar a muchísima gente (y a una tortuga ninja con el pelo a lo afro), y que hizo aun más cañera la tarde en la parte vieja. Entre medias, el Mirandés ganaba 0-4 en Jerez y colaboraba a que la fiesta siguiera en lo más alto.

Grises pusieron punto final al protagonismo del bus de Red Bull por éste año, con una actuación llena de fuerza y buena música que despidió a todos los que allí estábamos con un muy buen sabor de boca antes de iniciar el camino hacia el Multifuncional.

Ya de nuevo en Bayas, Punsetes fueron los encargados de comenzar a hacer resonar las paredes del pabellón con su música. Tras ellos, llegó un clásico antiguo como un beso…es decir La habitación roja, con algunos problemas técnicos que hicieron que su actuación corriera riesgo de ser recortada pero, como ellos mismos dijeron, los galones son los galones y no nos quedamos sin escuchar “El eje del mal” por cortesía del resto de grupos que esperaban su turno. Tras ellos, Grupo de expertos solynieve, con Jota (ex planetas) a la cabeza, plantearon su propuesta musical sobre el escenario.

Mientras cenábamos algo para reponer fuerzas (cómo echo de menos al señor de los conos de pizza ¡que vuelva!) de repente empezó a haber mucho más revuelo en los accesos al pabellón y en sus aledaños, mucha gente llegaba y empezaba a abarrotar toda la zona destinada a público. Eso sólo podía significar una cosa, tocaba relax entertainment y llegaba el turno de Love of lesbian. Santi Balmes y los suyos no defraudaron y dieron un concierto lleno de la fuerza habitual, con temas clásicos y otros de su nuevo trabajo “La noche eterna, los días no vividos”, que eran coreados por igual y sin excepción por todos los allí presentes, incluyendo a un servidor que se queda atontado siempre y sin excepción con “Incendios de nieve”. Lo único malo…que se acabara rápido y sabiendo a poco, como siempre pasa en los festivales ¡volved pronto!

Ya estábamos lanzados, ya el sábado estaba en marcha. El columpio asesino se encargaría de que la cosa siguiera así, con sus ritmos contundentes y un tema que todo el mundo esperaba para desmadrarse ya del todo…y claro, ese tema llegó con “Toro” que yo creo que provocó que los cimientos del pabellón se resintieran bastante con tal vibración del suelo con los saltos de una multitud entregada.

¿Cómo se termina un día espectacular? Pues con un señor conciertazo, y nadie mejor para ello que We are standard, que son buenos…muy buenos. Nadie paró de bailar o saltar durante toda su actuación, que mezcló buena música con una enorme juerga en el escenario con el resto de los grupos saliendo a despedir el festival bailando como la ocasión lo merecía. Un señor fin de fiesta antes de la odisea de coger el bus de bajada con el frío que hacía por allí. Menos mal que una vez más la organización, apoyada por Protección Civil, no dejó nada a la improvisación y todo estaba perfectamente preparado para que no hubiera problemas de aglomeraciones ni enfados.

Llegaba el final, como cada año en un Orosco totalmente abarrotado, con las sesiones de los DJ que alargaban un poco más el festival para todos los que no queríamos que acabara aún. Fueron casi tres días de actividad continua, de fiesta, de música, de diversión…no podemos esperar a que se empiecen a anunciar los primeros grupos para el próximo año, porque eso indicará que todo marcha bien y que no dejamos morir esta pequeña joya que tenemos.

Y es que…por si alguien aún duerme…sabed que ya queda menos para Ebrovisión 2013.

 
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